JENNY JARAMILLO


(Quito, 1966). Vive y trabaja en Quito.

Es verdad, yo meo, 2018. Video-performance, mesa de planchar y ventilador de metal.

Fugas de línea, 2018. Cuaderno de dibujo, registro de acción artística.


Los aspectos centrales de la obra de Jenny Jaramillo se refieren, según precisa la artista, a “…problemáticas culturales relacionadas con representaciones de género y diferencia, lo kitsch y la cultura popular”, cuestiones que aborda a partir del estudio de los mecanismos y procesos relacionados con la producción y consumo de las imágenes. En su trabajo —a veces remakes de performances de otros autores— la acción y la experiencia son elementos consustanciados e indiscernibles, sustentados en la observación atenta de las vivencias y la manera en que estas son transformadas simbólicamente.

    Usando periódicos como soporte, en la instalación Es verdad, yo meo, Jenny Jaramillo acude a la documentación de acciones realizadas desde 1998, donde el dibujo adquiere una dimensión performativa. El display de la obra con su mesa de planchar y su ventilador remiten tanto a las estrategias dadaístas en su incorporación de objetos cotidianos, como al procedimiento poético del surrealismo de aproximar elementos disímiles. En Fugas de línea Jaramillo registra, por medio del dibujo, en un sketch book, el ciclo performático Gente de color, con el que el artista cubano Carlos Martiel participa en esta Bienal. Así, este conjunto de apuntes tomados al pie de la acción, a manera de un testimonio o reportaje gráfico, entraña una lectura y hasta cierto punto una resignificación del performance original, en tanto está pasado por el punto de vista de su autora. El cuaderno —expuesto a manera de un acordeón— a su vez evoca el gesto de atisbar o entrever al que nos invita la propuesta de Martiel.


(Quito, 1966); she lives and works in Quito

Es verdad, yo meo [It’s True, I piss], 2018. Video-performance, ironing board, and metal fan.

Fugas de línea [Points Vanishing], 2018. Sketchbook, documentation of artistic action.


The central concerns of Jenny Jaramillo’s art are, as she herself explains, “…cultural issues related to representations of gender and difference, the kitsch and popular culture.” The artist addresses those questions pursuant to studying mechanisms and processes related to the production and consumption of images. In her work, which often takes the shape of remakes of performances by others, action and experience are consubstantial and indiscernible; both are based on careful observation of experiences and how they are transformed symbolically. 

    The support for the installation Es verdad, yo meo is newspaper. In the work, Jaramillo looks to documentation of actions performed starting in 1998, in which drawing becomes performative. The work’s display with its ironing board and fan makes reference to both Dada strategies insofar as everyday objects are used and surrealist poetic procedures insofar as disparate elements are joined. In Fugas de línea, Jaramillo draws in a sketchbook, by way of documentation, the performance cycle Gente de color [People of Color], Cuban artist Carlos Martiel’s work in this biennial. A live account or graphic report of the original action, this set of notes is both a reading and, because filtered through the author’s point of view, a re-signification of the original performance. Displayed in accordion style, the sketchbook suggests the act of glimpsing at or spying on that Martiel’s proposal itself incites.


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