“Hombre de “barro” hizo caminata en pro del arte

30 de Agosto de 2018

Una tina de arcilla (barbotina que usan los ceramistas) disuelta en agua reposaba en el piso. Benvenuto Chavajay, artista guatemalteco, salió desnudo y untó el lodo por todo su cuerpo. Empezó por sus pies, rodillas, piernas, cintura y torso. Para cubrir la espalda y cabeza le asistió Darwin Guerrero.
    Convertido en un “hombre de barro”, se puso un cubre boca y abandonó el patio de la Casa Bienal para caminar por la calle Bolívar y llegar al edificio de la Gobernación del Azuay. “Un hombre forrado de barro caminando por la calle” era la admiración y curiosidad de los transeúntes.
    ¿Por qué hacía esto? Porque en el mundo maya, de donde viene el artista, revestirse con el polvo es hablar con la tierra, y además, porque la acción artística de Benvenuto fue una forma de activar a la ciudadanía, a las autoridades, a los gobiernos, para mirar al arte, a la cultura, con la visión de desarrollo, con un mayor apoyo económico y logístico.
“Al arte y la cultura siempre lo toman de menos y si somos indígenas peor todavía, nos han silenciado por décadas, siempre ponen atención a las obras grises (edificios), pero el arte y la cultura es lo más importante porque allí sale y está toda la vivencia de un pueblo, de una nación, la cultura unifica mientras las políticas dividen”, dice el artista guatemalteco, quien llegó a Cuenca en el marco de afinar detalles para la obra que presentará en la décimo cuarta edición.


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