Elías Crespin (Venezuela/Francia)


Caracas, Venezuela, 1965. Vive y trabaja en París, Francia.

Plano flexionante circular 5 (Circular bending plane 5), 2014

Aluminio, pesos de plomo, nylon, motores, computadora, interfaz electrónica, dimensiones variables. 

En el desarrollo de su propio lenguaje artístico, durante su juventud en Caracas, Crespin se dirigió hacia dos fuentes muy familiares para él: una procede del arte cinético, en especial de la puesta en escena y los movimientos sutiles que caracterizaron la obra de Jesús Rafael Soto; otra, de las esbeltas esculturas móviles elaboradas por su abuela, la célebre artista Gego (Gertrude Goldschmidt), dos referentes del arte venezolano. Bajo la denominación de «electrocinética», Crespin usa formas geométricas básicas hechas de alambre delgado, que a su vez están sujetas a motores mediante hilos de nylon casi imperceptibles. Gracias a su formación en tecnología informática, el artista ha podido programar el movimiento de cada forma desde arriba, de manera que la obra se mueve lentamente de acuerdo a una coreografía definida que siempre las devuelve al punto de partida, para volver a empezar todo de nuevo. De alguna forma, la obra de Crespin representa la rearticulación del siglo XXI de los parámetros del arte cinético, que –como movimiento visionario que combinó tecnología y arte visual–, tuvo su apogeo en los años cincuenta y sesenta. Al emplear tecnologías más recientes para transformar fórmulas numéricas en programas que minimizan eficazmente la complejidad del movimiento, su obra parece casi mágica por su capacidad para transformar una visión históricamente utópica del arte en una realidad actual que nos sorprende con sus sutiles complejidades.


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